ECONOMÍA · SECTOR EXTERNO

RD capta US$4,525 millones en IED: qué impulsa el auge exportador


La inversión extranjera crece 3.7 % y el Banco Central sitúa las exportaciones de bienes en US$13,246.4 millones. Otra serie oficial marca US$12,019 millones: la diferencia es metodológica, y entenderla cambia la lectura del récord.

En breve
  • La inversión extranjera directa alcanzó US$4,525.1 millones entre enero y septiembre de 2026, 3.7 % más que en el mismo período de 2025.
  • El Banco Central sitúa las exportaciones de bienes en US$13,246.4 millones; la serie aduanera DGA/ONE reporta US$12,019 millones. No es un error: usan metodologías distintas.
  • El oro, las zonas francas y los sectores de energía, turismo e inmobiliario explican buena parte del avance; el reto es traducirlo en productividad, proveedores locales y empleos de mayor calidad.

República Dominicana llega al último trimestre de 2026 con dos señales externas favorables: más inversión extranjera y más exportaciones. Las cifras preliminares del Banco Central, divulgadas por ProDominicana y la Presidencia, colocan la inversión extranjera directa (IED) en US$4,525.1 millones entre enero y septiembre y las exportaciones de bienes en US$13,246.4 millones. A primera vista, el mensaje parece sencillo: entran más capitales y se venden más productos al exterior.

Pero detrás de esos titulares hay una historia más compleja. La IED crece a un ritmo de 3.7 %, bastante menor que el avance cercano al 14 % que muestra la serie de exportaciones del Banco Central. Al mismo tiempo, otra serie oficial —la construida a partir de los registros de Aduanas y utilizada por la ONE y distintos análisis de ProDominicana— sitúa las exportaciones enero-septiembre en US$12,019 millones, no en US$13,246.4 millones. Y dentro del crecimiento exportador, el oro tiene un peso extraordinario.

La diferencia no invalida ninguna de las cifras. Lo que exige es entender qué mide cada institución, qué ajustes aplica y para qué sirve cada serie. Ese matiz cambia la interpretación: el país sí está captando capital y aumentando sus ventas externas, pero la calidad del crecimiento depende de cuánto se diversifica, qué tan concentrado está en pocos productos y mercados y cuánto valor termina quedándose dentro de la economía dominicana.

US$4,525.1 M
Inversión extranjera directa
Enero-septiembre de 2026. Cifras preliminares del BCRD divulgadas por ProDominicana; crecimiento interanual de 3.7 %.

US$13,246.4 M
Exportaciones de bienes · serie BCRD
Medición de balanza de pagos que parte de registros aduaneros e incorpora ajustes metodológicos.

US$12,019 M
Exportaciones · serie DGA/ONE
Registros administrativos de comercio exterior validados para análisis aduanero y estadístico.

La inversión extranjera crece, aunque a menor velocidad

La IED alcanzó US$4,525.1 millones en los primeros nueve meses del año, frente a US$4,363.2 millones en igual período de 2025. La diferencia es de US$161.9 millones. El 3.7 % de crecimiento confirma que el país mantiene una capacidad alta de atraer capital, aunque el ritmo se desacelera frente al avance observado durante el primer semestre, cuando la IED había crecido 7.7 %.

Ese primer semestre ofrece además la fotografía sectorial más detallada disponible en los reportes revisados. De los US$3,276.5 millones captados entre enero y junio, ProDominicana informó que 27.8 % se dirigió a energía, 20.1 % a turismo, 12.4 % a desarrollo inmobiliario y 12.4 % a minería. Juntos concentraron 72.7 % de los flujos. El Banco Central, al actualizar el balance a septiembre, volvió a señalar a energía, turismo y bienes raíces como los principales receptores.

Hay otro dato relevante: durante el primer semestre, US$2,194.6 millones —67 % de la IED del período— correspondieron a nuevos aportes de capital. Eso es importante porque permite distinguir la llegada de recursos frescos de la simple reinversión de utilidades por empresas que ya operan en el país. Para evaluar la calidad de la IED, esa composición puede ser tan importante como el monto total.

La pregunta clave no es solo cuánto capital entra, sino qué deja detrás. Una inversión puede elevar el PIB y generar divisas, pero su impacto de largo plazo depende de empleo formal, productividad, transferencia tecnológica, compras a proveedores dominicanos, recaudación e infraestructura.

La comparación regional refuerza la relevancia de la República Dominicana. El Informe de Inversión en el Caribe 2026 de ONU Comercio y Desarrollo señala que el país recibió alrededor de US$5,000 millones de IED en 2025, segundo en el Caribe detrás de Guyana. La misma institución advierte, sin embargo, que los flujos regionales están muy concentrados y que el verdadero desafío es convertir grandes proyectos en empresas locales más fuertes, infraestructura, capacidades y resiliencia.

Presentación del plan dominicano de atracción de inversión extranjera directa para empresas tecnológicas
República Dominicana lanzó en 2026 un plan específico para atraer inversión de empresas TIC, parte del esfuerzo por diversificar la IED hacia actividades de mayor valor agregado. Fuente: PNUD República Dominicana.

Dos cifras de exportaciones para el mismo período

El punto que más puede confundir al lector aparece del lado exportador. El comunicado de ProDominicana basado en cifras preliminares del Banco Central informa exportaciones de bienes por US$13,246.4 millones entre enero y septiembre de 2026, frente a US$11,624.3 millones en 2025. Eso implica un aumento aproximado de 14 %.

Sin embargo, la serie de registros aduaneros utilizada por DGA y ONE —y citada por ProDominicana en otros reportes— coloca las exportaciones enero-septiembre en US$12,019 millones, con un crecimiento de 12.4 %. La diferencia entre ambas cifras es de US$1,227.4 millones, alrededor de 10.2 % del valor de la serie aduanera.

Serie Enero-septiembre 2026 Para qué sirve
BCRD / Balanza de Pagos US$13,246.4 millones Medir transacciones externas bajo metodología internacional de balanza de pagos, incorporando ajustes sobre los registros aduaneros.
DGA / ONE US$12,019 millones Medir mercancías registradas y validadas en el sistema aduanero, con detalle por régimen, producto y destino.

El propio Banco Central ha explicado públicamente por qué sus cifras pueden diferir de las de Aduanas. Aunque utiliza como base los registros de la DGA, la metodología del sexto Manual de Balanza de Pagos del FMI requiere ajustes para ampliar cobertura y reflejar mejor las transacciones entre residentes y no residentes. Entre esos ajustes están estadísticas espejo para ciertos productos, estimaciones del comercio informal con Haití, validaciones directas con empresas exportadoras, correcciones cuando los precios internacionales no están bien reflejados y la incorporación de combustibles para aeronaves, entre otros.

La ONE también documenta que la DGA es la fuente administrativa de las transacciones de comercio exterior, mientras el Banco Central añade registros no aduaneros, encuestas y otras fuentes para sus fines macroeconómicos. Por eso, presentar una cifra como si desmintiera a la otra sería incorrecto. Son series con objetivos diferentes.

Qué número usar: para analizar productos, empresas, destinos, regímenes aduaneros y concentración comercial, la serie DGA/ONE es especialmente útil. Para el análisis de balanza de pagos y generación macroeconómica de divisas, la serie del Banco Central es la referencia.
Actividad oficial sobre el crecimiento de las exportaciones dominicanas
Las exportaciones dominicanas han alcanzado nuevos máximos durante 2026. Fuente de imagen: Presidencia de la República.

El oro explica una parte importante del salto

La serie aduanera permite ver qué productos están detrás del crecimiento. Entre enero y septiembre, el oro en bruto fue el principal producto exportado, con US$2,392.5 millones y un aumento interanual de 49.8 %. Eso equivale a cerca de una quinta parte del total de US$12,019 millones reportado en esa serie.

El dato ayuda a interpretar el récord con mayor precisión. En los primeros ocho meses del año, ProDominicana había reportado que las exportaciones totales crecían 11.4 %, pero al excluir el oro el aumento se reducía a 5.4 %. Esto no significa que el resto del aparato exportador esté estancado: significa que el metal tuvo un efecto extraordinariamente grande sobre el resultado agregado.

Después del oro, entre los productos de mayor valor aparecen instrumentos y aparatos médicos, con US$981.5 millones, y cigarros puros, con US$727.9 millones a septiembre. También han mostrado dinamismo aparatos de ortopedia, tabaco procesado, cacao, productos eléctricos, plásticos, cemento y bananos. La mezcla es más amplia que hace una década, pero el peso del oro introduce una volatilidad que depende tanto de producción como de precios internacionales.

US$2,392.5 millonesExportaciones de oro en bruto entre enero y septiembre de 2026, equivalentes a aproximadamente 19.9 % del total de la serie aduanera.

Las zonas francas siguen siendo la base manufacturera más estable

Mientras el oro eleva el valor de las exportaciones nacionales, las zonas francas continúan aportando una base manufacturera diversificada. El Consejo Nacional de Zonas Francas informó que entre enero y agosto el régimen exportó US$6,041 millones, 4.4 % más que en igual período de 2025.

Tres grupos concentraron cerca de dos tercios de esas ventas: dispositivos médicos y productos farmacéuticos, tabaco y derivados, y productos eléctricos y electrónicos. Solo los productos médicos y farmacéuticos sumaron US$2,056.5 millones a agosto; tabaco y derivados llegaron a US$1,001.1 millones y eléctricos/electrónicos a US$912.5 millones.

En la serie del Banco Central, las exportaciones de zonas francas alcanzan US$6,675.2 millones a septiembre, mientras las exportaciones nacionales se sitúan en US$6,571.2 millones. En la serie aduanera difundida por DGA/ONE, las zonas francas aparecen en torno a US$6,829 millones y las nacionales alrededor de US$4,950.7 millones, con el resto en admisión temporal y reexportaciones. Otra vez, la diferencia responde al marco estadístico utilizado.

Lo importante es la tendencia: las zonas francas siguen siendo el componente con mayor continuidad productiva, especialmente en manufacturas médicas, tabaco y componentes eléctricos. Su reto es profundizar los encadenamientos locales para que una mayor parte de insumos, servicios y conocimiento se produzca en República Dominicana y no se limite al ensamblaje o transformación para reexportación.

Los mercados también están concentrados

El crecimiento exportador no significa que el riesgo geográfico haya desaparecido. Según la serie aduanera, Estados Unidos continúa siendo el principal destino con US$5,642.7 millones entre enero y septiembre, cerca de 47 % del total. Canadá recibió US$1,567.8 millones; Haití, US$1,040.5 millones; Puerto Rico, US$553.4 millones; India, US$433.9 millones; y Suiza, US$406.7 millones.

Un análisis publicado a finales de octubre señala que cinco mercados del continente americano concentran alrededor de 74 % de las exportaciones dominicanas, mientras los diez principales socios reúnen 88.1 %. El país llegó a 168 mercados y movilizó 2,804 líneas de productos, una señal de diversificación comercial; pero el grueso del valor sigue dependiendo de pocos compradores.

La concentración no es necesariamente negativa. La cercanía con Estados Unidos, Puerto Rico, Haití y otros mercados del Caribe ofrece ventajas logísticas difíciles de replicar. El riesgo aparece cuando una caída de demanda, un cambio arancelario, una crisis política o una alteración del precio del oro impacta demasiado rápido sobre el total exportado.

Por qué sumar IED y exportaciones requiere cuidado

ProDominicana ha destacado que IED y exportaciones suman US$17,771.5 millones en enero-septiembre de 2026, frente a US$15,987.5 millones en el mismo período de 2025. La suma es aritméticamente correcta y sirve para comunicar el volumen combinado de dos componentes importantes de la inserción internacional.

Sin embargo, no debe interpretarse como si fuera un único indicador económico comparable con el PIB, las exportaciones totales o los ingresos de divisas. La exportación de un bien es una transacción corriente: una empresa vende un producto a un no residente. La IED es una operación financiera: un inversionista adquiere participación, aporta capital, reinvierte utilidades o financia una empresa con relación de control o influencia.

Son flujos distintos dentro de las cuentas externas. Sumarlos puede ser útil como una referencia comunicacional, pero no sustituye el análisis separado de qué genera exportaciones recurrentes y qué constituye capital destinado a inversión. El propio Banco Central, cuando proyecta la generación total de divisas del país, incluye además turismo y remesas y estima alrededor de US$50,700 millones para el cierre de 2026.

El cuarto trimestre dirá si se cumplen las metas

El Banco Central proyecta cerrar 2026 con más de US$17,200 millones en exportaciones de bienes y aproximadamente US$5,300 millones de inversión extranjera directa. Con los datos de septiembre, la IED ya habría cubierto alrededor de 85 % de esa meta y las exportaciones BCRD cerca de 77 %.

Para llegar a las proyecciones faltaría captar unos US$774.9 millones adicionales de IED durante el cuarto trimestre y exportar aproximadamente US$3,953.6 millones en bienes entre octubre y diciembre. Son montos exigentes, pero compatibles con el ritmo observado durante el año si no aparece un choque externo importante.

También importa la composición. Si el precio del oro se mantiene elevado, puede seguir impulsando el valor exportado; si las zonas francas sostienen su producción, añaden estabilidad. Del lado de la IED, energía, turismo y bienes raíces seguirán siendo determinantes, pero la política pública intenta atraer más proyectos tecnológicos y de servicios modernos para ampliar la base.

La prueba real es productividad, no solo récords

El Banco Mundial, en su actualización de octubre de 2026, proyecta crecimiento económico de 4.7 % para República Dominicana este año y destaca la recuperación de la inversión, la construcción, las exportaciones y los flujos de IED. Pero su diagnóstico de mediano plazo insiste en un problema más estructural: para sostener el crecimiento y convertirlo en mejores ingresos, el país necesita elevar productividad, competencia, innovación, capital humano y calidad de los servicios públicos.

Esa observación encaja con la advertencia de UNCTAD sobre el Caribe. Captar grandes proyectos no garantiza automáticamente una transformación productiva. El beneficio duradero depende de que surjan proveedores locales más sofisticados, de que la infraestructura acompañe el crecimiento y de que los trabajadores adquieran capacidades que les permitan ocupar puestos de mayor valor agregado.

La Ventanilla Única de Inversión, que ProDominicana reporta con 50 trámites integrados de 26 instituciones, busca reducir fricción para nuevos proyectos. La institución también ha impulsado programas territoriales, encadenamientos productivos y un plan específico para atraer empresas tecnológicas. El desafío es medir resultados más allá del número de usuarios o asistencias: cuánto tiempo se reduce realmente para invertir, cuántos proyectos llegan a operación y qué porcentaje de sus compras termina en empresas dominicanas.

Qué conviene vigilar ahora

  • La composición de la IED del tercer trimestre: confirmar si energía, turismo e inmobiliario mantienen el liderazgo observado en el primer semestre.
  • El efecto del oro: separar crecimiento por volumen de crecimiento por precio para saber cuánto del récord exportador es estructural.
  • La evolución de zonas francas: dispositivos médicos, tabaco y electrónicos ofrecen una base más estable y diversificada.
  • La diferencia estadística BCRD-DGA: mantener ambas series claramente identificadas para evitar titulares contradictorios.
  • Los encadenamientos locales: medir qué parte de la IED y de las zonas francas compra insumos y servicios dentro del país.
  • La concentración de mercados: Estados Unidos seguirá siendo central, pero ampliar Asia, Europa y el Caribe reduce vulnerabilidad.
  • Las metas de cierre: US$5,300 millones de IED y más de US$17,200 millones en exportaciones son las referencias oficiales para diciembre.

La lectura más equilibrada es positiva, pero no complaciente. República Dominicana está captando más inversión y exportando más que hace pocos años. También ha ganado peso regional como receptor de capital y plataforma manufacturera. Pero los mejores números conviven con dependencias claras: oro, pocos mercados, grandes sectores receptores de capital y una necesidad persistente de elevar productividad.

El verdadero salto económico no ocurrirá cuando una cifra anual marque un nuevo récord, sino cuando esos flujos externos se conviertan de forma sostenida en empresas locales más competitivas, empleos mejor pagados, tecnología, innovación y una canasta exportadora menos vulnerable a un solo producto o destino.

Cifras revisadas al 29 de octubre de 2026. Cuando existen dos series oficiales, esta pieza identifica expresamente la fuente y la metodología para evitar comparaciones incorrectas.