RD y Estados Unidos reúnen a 19 países contra los carteles: qué busca realmente la nueva coalición hemisférica
La conferencia celebrada en Santo Domingo no fue solo otra reunión diplomática. República Dominicana y el Comando Sur de Estados Unidos intentan llevar la Coalición de las Américas Contra los Carteles (A3C) desde una declaración política hacia una estructura con reglas, prioridades, intercambio de inteligencia y operaciones coordinadas. La pregunta clave es qué cambia en la práctica y hasta dónde puede llegar esa cooperación sin desdibujar la soberanía de cada Estado.
El 27 de octubre, el presidente Luis Abinader abrió en Santo Domingo una conferencia de seguridad con representantes de defensa y seguridad pública de 19 países del hemisferio. La actividad fue organizada conjuntamente por el Ministerio de Defensa dominicano y el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM). Entre las autoridades presentes estuvieron el general Francis L. Donovan, comandante de SOUTHCOM; la embajadora estadounidense Leah Francis Campos; el ministro de Defensa dominicano, Carlos Antonio Fernández Onofre; la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, y responsables de seguridad de las delegaciones participantes.
El dato más importante, sin embargo, no es el número de asistentes. Según la información oficial, las jornadas estuvieron orientadas a formalizar dos instrumentos: un plan estratégico operacional y una carta de gobernanza. En otras palabras, la coalición intenta pasar de una declaración de intenciones a una estructura que defina quién coordina, qué prioridades se persiguen, cómo se comparte información y bajo qué reglas pueden desarrollarse acciones conjuntas.
Qué es la A3C y de dónde salió
La A3C no nació en Santo Domingo. Su origen formal se remonta a marzo de 2026, cuando autoridades de seguridad y defensa del hemisferio se reunieron en la sede de SOUTHCOM en Doral, Florida, durante la primera Americas Counter Cartel Conference. De aquella reunión salió una declaración conjunta de seguridad que fijó cuatro líneas generales: ampliar la cooperación bilateral y multilateral; reforzar la seguridad fronteriza; combatir el narcotráfico y el llamado narcoterrorismo; y proteger infraestructuras críticas.
La declaración de marzo también dejó un límite jurídico importante: la cooperación debe respetar la soberanía, las leyes nacionales y los acuerdos bilaterales existentes. Esa cláusula es especialmente relevante ahora que la coalición empieza a hablar de operaciones coordinadas. No significa que una fuerza extranjera obtenga automáticamente autoridad para operar en territorio dominicano ni que se cree una cadena de mando supranacional. Cualquier acción concreta seguirá dependiendo de las competencias legales y acuerdos aplicables en cada país.
Conferencia inaugural y declaración conjunta de seguridad. Se define la intención de crear una coalición y ampliar la cooperación contra redes de narcotráfico y otras amenazas compartidas.
Un foro de seguimiento reúne a alrededor de 18 países. El foco se desplaza hacia intercambio de inteligencia, seguridad fronteriza y coordinación de capacidades.
La participación sube a 19 naciones y la discusión se concentra en un plan operacional y una carta de gobernanza para la fase de ejecución.

Qué quiere hacer realmente la coalición
Los documentos y comunicados disponibles apuntan a una estrategia más amplia que la simple incautación de cargamentos. La A3C busca atacar las estructuras que permiten funcionar a una organización criminal transnacional: información, logística, financiación, corrupción, movilidad fronteriza, infraestructura y capacidad para reemplazar rápidamente las rutas que pierden.
| Área | Qué implica en la práctica |
|---|---|
| Inteligencia | Compartir información operativa sobre rutas, personas, embarcaciones, aeronaves, finanzas y estructuras criminales con mayor rapidez. |
| Operaciones coordinadas | Sincronizar acciones entre países para reducir los vacíos que permiten que una red se mueva de una jurisdicción a otra. |
| Fronteras y costas | Mejorar vigilancia marítima, aérea y terrestre, especialmente en corredores usados por el tráfico regional. |
| Finanzas ilícitas | Seguir activos, empresas pantalla, flujos de dinero y mecanismos de lavado que sostienen las operaciones criminales. |
| Infraestructura crítica | Proteger puertos, aeropuertos, telecomunicaciones y otros activos que pueden ser utilizados, infiltrados o afectados por redes criminales. |
| Gobernanza | Definir reglas, responsabilidades, mecanismos de evaluación y estructura para mantener la cooperación más allá de reuniones puntuales. |
Por qué República Dominicana tiene un papel central
La ubicación dominicana explica parte de su importancia. El país se encuentra entre los grandes centros productores de cocaína de Sudamérica y los mercados del Caribe, Estados Unidos y Europa; además tiene una extensa costa, múltiples puertos y aeropuertos y comparte una frontera terrestre con Haití, donde el deterioro de la seguridad añade presión a los sistemas de control regional.
Pero la otra razón es operativa. República Dominicana ya trabaja de forma habitual con agencias estadounidenses y otros socios en interdicciones marítimas, extradiciones e investigaciones. En febrero de 2026, por ejemplo, autoridades dominicanas informaron la incautación de 2,049 paquetes de presunta cocaína —más de dos toneladas— en una operación frente a Peravia que contó con apoyo de SOUTHCOM. Ese tipo de coordinación es precisamente el modelo que la A3C intenta escalar entre más países y más áreas de investigación.
El Gobierno dominicano reportó en septiembre que durante la actual administración se habían decomisado 269,664 kilogramos de estupefacientes y ejecutado más de 33 grandes operaciones contra estructuras transnacionales. Son cifras oficiales y deben leerse como parte del balance gubernamental, pero ayudan a dimensionar por qué Santo Domingo busca posicionarse como un nodo regional de cooperación y no únicamente como receptor de asistencia.
El salto de incautar drogas a perseguir redes completas
Una organización criminal puede perder un cargamento y seguir funcionando. El golpe estratégico ocurre cuando pierde simultáneamente rutas, operadores, dinero, acceso a puertos, capacidad de corrupción y protección logística. Esa es la lógica detrás de la insistencia de la A3C en superar las “acciones aisladas de interdicción”.
Para que esa ambición produzca resultados medibles, los países necesitarán intercambiar información en tiempos compatibles con operaciones reales. Una alerta que tarda días puede ser inútil para interceptar una lancha rápida o congelar una transferencia. Del mismo modo, una investigación financiera pierde eficacia si una jurisdicción identifica fondos pero no existe un canal expedito para compartir evidencias con otra.
El desafío, por tanto, no es solo tecnológico. También es jurídico: estándares de prueba distintos, reglas sobre privacidad y datos, procedimientos de extradición, capacidad fiscal y judicial, y niveles diferentes de confianza institucional pueden limitar la velocidad de una coalición multinacional.
La soberanía será uno de los puntos sensibles
Tanto la declaración de marzo como los comunicados dominicanos de octubre repiten el principio de respeto a la soberanía y a los marcos legales nacionales. Esa insistencia no es accidental. Cuando una coalición habla de inteligencia compartida y operaciones combinadas, inevitablemente surge la pregunta de cuánto control conserva cada Estado sobre sus decisiones, su información y el uso de fuerzas extranjeras.
Hasta ahora, los documentos públicos consultados no establecen una fuerza militar supranacional ni autorizan de forma general operaciones estadounidenses dentro de otros países. Lo que sí describen es una arquitectura para coordinar capacidades existentes. El contenido final de la carta de gobernanza y del plan operacional será decisivo para saber hasta dónde llega esa integración.
A3C y Escudo de las Américas: relacionados, pero no idénticos
Existe cierta confusión en la cobertura regional porque algunas informaciones han utilizado A3C y “Escudo de las Américas” casi como sinónimos. La posición oficial dominicana de octubre hace una distinción: describe la A3C como una iniciativa independiente, aunque complementaria a Escudo de las Américas.
Escudo de las Américas tiene una dimensión política más amplia y fue impulsado por jefes de Estado y líderes regionales. La A3C, en cambio, está enfocada en autoridades de defensa y seguridad, mecanismos operativos y cooperación contra carteles. Esa diferencia importa porque ayuda a separar la coordinación política de alto nivel de la estructura técnica y operativa que ahora se está intentando construir.
Quiénes estaban en el punto de partida
La declaración conjunta firmada en marzo incluye a Estados Unidos y delegaciones de Argentina, Bahamas, Belize, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. La reunión de Santo Domingo habla de 19 naciones, pero el comunicado oficial consultado no publica una lista completa de las 19 delegaciones; por eso La Verdad RD no presenta la lista de marzo como si fuera automáticamente la lista final de octubre.
Esa diferencia también muestra que la coalición ha seguido evolucionando durante el año. El foro de Panamá habló de cerca de 18 países y Santo Domingo eleva la cifra a 19, señal de que la estructura todavía se encuentra en proceso de consolidación.
Video · La reunión de Santo Domingo explicada en español
Este reporte de Color Visión Canal 9 resume en español el encuentro celebrado en República Dominicana y el objetivo de coordinar a 19 naciones frente al narcotráfico y las redes criminales transnacionales. Se prioriza esta versión por estar directamente relacionada con el hecho y por ofrecer audio original en español.

Qué debería cambiar si la A3C funciona
La utilidad de la coalición no se medirá por la cantidad de conferencias ni por el número de comunicados. Se podrá evaluar cuando aparezcan resultados verificables que dependan de la cooperación multinacional.
- Operaciones coordinadas: casos en los que inteligencia de un país permita una interdicción, arresto o investigación en otro.
- Golpes financieros: activos congelados, empresas utilizadas para lavado y decomisos vinculados a investigaciones compartidas.
- Reducción de tiempos: mecanismos más rápidos para compartir alertas, evidencias y datos de personas o embarcaciones.
- Procesos judiciales: no solo cargamentos ocupados, sino cabecillas, operadores financieros y funcionarios corruptos llevados ante tribunales.
- Seguridad de puertos y fronteras: mejoras medibles en capacidades de inspección, vigilancia y análisis de riesgo.
- Rendición de cuentas: informes públicos que permitan conocer si el plan operacional produce resultados y respeta las leyes nacionales.
El punto de fondo para República Dominicana
Para República Dominicana, asumir un papel visible en esta coalición tiene dos caras. Por una parte, aumenta el acceso a inteligencia, tecnología, entrenamiento y coordinación internacional frente a redes que ningún país puede perseguir completamente solo. Por otra, coloca al país en una arquitectura regional de seguridad cada vez más estrecha con Estados Unidos, lo que obliga a definir con precisión responsabilidades, límites y mecanismos de control.
La conferencia de Santo Domingo es relevante precisamente porque intenta resolver esa transición. La A3C ya no está discutiendo únicamente si los países deben cooperar: está intentando decidir cómo cooperar. La calidad de la carta de gobernanza, la transparencia del plan operacional y los resultados que puedan medirse durante los próximos meses dirán si se convierte en una herramienta efectiva o en otra estructura regional con más reuniones que operaciones.
- Presidencia RD — Conferencia hemisférica de 19 naciones, 27 oct. 2026
- Presidencia RD — Apertura de Luis Abinader a la A3C
- Diario Libre — Cobertura independiente del encuentro de Santo Domingo
- El Día — Autoridades de 19 países debaten estrategia contra carteles
- Departamento de Defensa de EE. UU. — Declaración conjunta de seguridad, marzo 2026
- SOUTHCOM — Conferencia inaugural y declaración conjunta
- Diario Libre — Fase de seguimiento de la A3C en Panamá, agosto 2026
- Presidencia RD — Balance DNCD: 269,664 kg decomisados
- Presidencia RD — Operación de 2,049 paquetes con apoyo de SOUTHCOM, febrero 2026
- Presidencia RD — Escudo de las Américas, marzo 2026
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