Estados Unidos. La Casa Blanca condenó enérgicamente el martes a los líderes demócratas y la retórica de la izquierda política tras lo que los funcionarios describieron como otro intento de asesinato contra el presidente Donald Trump durante el fin de semana.

El incidente del sábado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca marcó el tercer intento de este tipo contra Trump en menos de dos años, lo que ha generado alarma dentro de la Casa Blanca sobre lo que denomina un clima político cada vez más peligroso.

En un comunicado, las autoridades argumentaron que el ataque no fue un hecho aislado, sino el «resultado previsible de años de retórica imprudente, incendiaria y cada vez más agresiva por parte de los demócratas».

La administración acusó a figuras demócratas de caracterizar repetidamente a Trump y a sus seguidores en términos extremos, creando lo que describió como un «ambiente tóxico» que puede incitar a la violencia.

La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, afirmó que los escritos del presunto atacante reflejaban el lenguaje que suelen utilizar los políticos demócratas.

«El manifiesto del aspirante a asesino parece sacado de un discurso demócrata, indistinguible de las palabras que escuchamos a diario de su partido», dijo Leavitt.

La Casa Blanca señaló una serie de declaraciones de destacados demócratas como prueba de lo que denominó una escalada retórica. Los funcionarios citaron declaraciones que instaban a una oposición política agresiva, llamamientos a una «guerra total» contra los republicanos y comentarios que evocaban la confrontación, la desorganización y la resistencia.

Los funcionarios del gobierno argumentaron que ese tipo de lenguaje, repetido a lo largo del tiempo, ha contribuido a normalizar la hostilidad y a profundizar las divisiones en todo el país.

«Durante más de una década, los demócratas han normalizado el lenguaje de la violencia y la insurrección, para luego fingir sorpresa cuando sus seguidores desquiciados actúan en consecuencia», decía el comunicado.

La Casa Blanca no ha facilitado detalles adicionales sobre el sospechoso ni sobre las circunstancias del último intento, y las autoridades policiales no han confirmado públicamente el móvil del crimen.

Sin embargo, Trump hizo un llamamiento a la unidad tras el incidente, instando a los estadounidenses a rebajar las tensiones a pesar del tenso clima político.

«Debemos comprometernos de corazón a resolver nuestras diferencias pacíficamente», dijo Trump.

Este último incidente se produce en un momento en que la retórica política de ambos bandos sigue intensificándose de cara a un polémico ciclo electoral, y las preocupaciones sobre la seguridad de los líderes nacionales vuelven a ocupar un lugar central.