Paro médico nacional este 4 de noviembre: qué servicios siguen y qué reclama el CMD
El Colegio Médico Dominicano convocó una paralización de 24 horas en la red pública para el miércoles 4 de noviembre. Emergencias, cuidados intensivos y pacientes ingresados seguirán recibiendo atención. La protesta ocurre menos de un mes después de otra huelga y combina reclamos laborales, de infraestructura y de diálogo con el Gobierno.
- El paro comenzará a las 7:00 a. m. del miércoles 4 de noviembre y tendrá una duración anunciada de 24 horas.
- El CMD asegura que se mantendrán emergencias, cuidados intensivos y atención a pacientes hospitalizados.
- El gremio reclama incentivos por antigüedad, pago de guardias, nuevas plazas, mejoras hospitalarias y una reunión con el Poder Ejecutivo.
- El Gobierno sostiene que en enero de 2026 completó el aumento salarial de 25 % pactado previamente con el CMD; la actual protesta incluye otros reclamos que van más allá de ese acuerdo salarial.
El sistema público de salud dominicano entra esta semana en una nueva jornada de tensión entre el Colegio Médico Dominicano y las autoridades. El gremio convocó un paro nacional de 24 horas para el miércoles 4 de noviembre, apenas tres semanas después de la paralización realizada el 13 de octubre. La nueva protesta comenzará a las 7:00 de la mañana y abarcará los centros públicos del país, de acuerdo con la convocatoria difundida por el CMD y reportada por Diario Libre, Noticias SIN, El Día y El Nacional.
La principal pregunta para los pacientes es práctica: qué dejará de funcionar y qué continuará abierto. El CMD ha explicado que durante la suspensión se mantendrán operativas las emergencias, las unidades de cuidados intensivos y la atención a las personas que ya estén ingresadas. Eso reduce el riesgo para pacientes críticos, pero no elimina el impacto sobre consultas, procedimientos electivos y servicios ambulatorios que dependen de médicos convocados a la protesta.
La recomendación para quienes tengan citas programadas el miércoles es confirmar directamente con el hospital o centro de salud antes de desplazarse. En el paro anterior, las autoridades del Servicio Nacional de Salud aseguraron que mantendrían la continuidad asistencial, pero la participación médica y la organización de cada establecimiento pueden producir diferencias entre centros.
Qué servicios deberían mantenerse durante la paralización
El presidente del CMD, Luis Peña Núñez, ha insistido en que la protesta no implica abandonar a pacientes en condición crítica. El gremio ha señalado expresamente que las emergencias continuarán funcionando, al igual que las unidades de cuidados intensivos y la asistencia a personas hospitalizadas. La misma fórmula fue utilizada en el paro del 13 de octubre.
En términos prácticos, el mayor impacto suele concentrarse en áreas que pueden posponerse sin peligro inmediato: consultas externas, parte de los procedimientos electivos, evaluaciones de seguimiento y algunas actividades programadas. Sin embargo, no todos los hospitales operan de la misma manera ni tienen la misma disponibilidad de personal, por lo que el alcance real de la suspensión puede variar.

Por qué el CMD vuelve a paro menos de un mes después
La protesta del 4 de noviembre no surge de un conflicto aislado. El 13 de octubre el CMD ya había realizado una paralización nacional de 24 horas. En aquella convocatoria, el gremio reclamó incentivos por antigüedad, pago de guardias presenciales y a distancia, apertura de nuevas plazas médicas, mejoras en infraestructura hospitalaria y mayor seguridad en los centros.
El 2 de noviembre, al anunciar la nueva jornada, Peña Núñez afirmó que el gremio lleva alrededor de diez meses realizando gestiones ante instituciones públicas sin lograr una respuesta integral. Entre las entidades mencionadas aparecen el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, el Ministerio de Vivienda y Edificaciones, Obras Públicas y el Intrant.
El CMD también ha pedido una reunión con el Poder Ejecutivo. La directiva sostiene que los encuentros sectoriales no han resuelto el conjunto de problemas que plantea y que la organización busca una instancia de negociación capaz de coordinar respuestas entre varias instituciones.
Las demandas no se limitan al salario
Una parte importante del conflicto puede confundirse con el acuerdo salarial firmado entre el Gobierno y el CMD en enero de 2025. Ese pacto estableció un aumento de 25 % para médicos en funciones asistenciales, aplicado en tres etapas: 10 % en enero de 2025, otro 10 % en julio de ese año y el 5 % restante en enero de 2026.
La Presidencia informó el 28 de enero de 2026 que el último tramo había sido aplicado y que, con ello, el Gobierno completaba el incremento pactado. Esa afirmación oficial es relevante porque permite separar dos asuntos que a veces aparecen mezclados en el debate público: el aumento general de 25 % y los reclamos adicionales que el CMD mantiene en 2026.
| Tema | Situación reportada |
|---|---|
| Aumento salarial general | El Gobierno afirma que completó en enero de 2026 el 25 % pactado con el CMD. |
| Incentivo por antigüedad | El CMD reclama respuestas para médicos con más de 15 años de servicio. |
| Guardias | El gremio reclama pagos y regularización de guardias presenciales y a distancia en distintas demarcaciones. |
| Nuevas plazas | El CMD plantea la necesidad de más nombramientos y cuestiona la existencia simultánea de déficit de personal y médicos sin empleo. |
| Infraestructura | El gremio pide cronogramas y soluciones para hospitales intervenidos o con deficiencias. |
| Diálogo institucional | La directiva solicita una reunión con el Poder Ejecutivo para coordinar respuestas entre instituciones. |
El punto de la antigüedad
Uno de los reclamos más persistentes es el incentivo por antigüedad. En la convocatoria de octubre, el CMD lo señaló específicamente para médicos con más de 15 años de servicio. El gremio considera que se trata de un derecho acumulado y ha pedido una respuesta presupuestaria y administrativa.
Ese reclamo no equivale al aumento salarial general de 25 %. Son conceptos distintos. El aumento pactado en 2025 modificó la remuneración base de los médicos cubiertos por el acuerdo; los incentivos por antigüedad forman parte de las compensaciones que el gremio pide reconocer de acuerdo con tiempo de servicio y condiciones laborales.
Guardias, plazas e infraestructura completan el conflicto
El CMD también ha señalado retrasos o diferencias relacionadas con pagos de guardias médicas. En octubre mencionó de manera particular servicios presenciales y a distancia en Samaná y otras demarcaciones. A esto se suma la petición de abrir nuevas plazas en la red pública, un punto que la actual directiva vincula con la distribución de médicos y la capacidad de los hospitales.
Peña Núñez ha afirmado que existe un déficit de alrededor de 15,000 médicos en el sistema, según cálculos del propio gremio. Esa cifra debe leerse como una estimación del CMD, no como una medición oficial validada de manera independiente. El dirigente ha cuestionado al mismo tiempo versiones sobre un número elevado de médicos desempleados y sostiene que el problema requiere revisar dónde están las vacantes, qué especialidades faltan y cómo se distribuye el personal.
La infraestructura es otro componente. El gremio ha criticado intervenciones hospitalarias que, según su versión, avanzan sin cronogramas claros o producen sobrecarga en otros centros mientras se ejecutan obras. El Gobierno, por su parte, ha destacado inversiones en modernización hospitalaria y equipamiento como parte de su política de fortalecimiento del sistema.

La disputa de RD$27 millones con el Intrant muestra otro frente
La relación entre el CMD y varias instituciones públicas también incluye desacuerdos administrativos concretos. En octubre, Peña Núñez afirmó que el Intrant mantenía una deuda de RD$27 millones con el gremio por servicios de médicos auditores vinculados a evaluaciones para trámites de tránsito.
El Intrant respondió que había pagado la única factura registrada en sus archivos, por RD$3.02 millones, correspondiente a enero de 2026, y que no había recibido facturas posteriores. La institución pidió al CMD remitir formalmente cualquier documentación pendiente para conciliar los balances.
Este caso ilustra por qué la actual disputa no puede reducirse a una sola cifra o a una sola institución. Existen reclamos laborales, presupuestarios, regulatorios y contractuales que involucran organismos distintos. Para resolverlos, la coordinación entre entidades puede ser tan importante como la negociación directa con el gremio.
Qué dijo el Gobierno sobre el acuerdo salarial
La posición oficial más clara sobre salarios aparece en el comunicado de Presidencia del 28 de enero de 2026. El Gobierno informó que había aplicado el 5 % restante del aumento pactado, completando el 25 % acordado. El entonces director del SNS, Julio Landrón, sostuvo que el Ejecutivo había honrado el compromiso establecido con el sector.
El acuerdo original, firmado en enero de 2025 por la vicepresidenta Raquel Peña y la entonces dirección del CMD, cubría a médicos en funciones asistenciales del SNS, Salud Pública, hospitales de autogestión, 911 y Conape, además de auditores médicos bajo las condiciones descritas en el pacto.
Que ese acuerdo se haya completado según el Gobierno no significa que todos los conflictos laborales hayan quedado resueltos. La propia secuencia de paros de octubre y noviembre muestra que la nueva directiva del CMD ha llevado a la agenda otros temas que considera pendientes.
Una segunda protesta en tres semanas aumenta la presión
La cercanía entre las dos paralizaciones es uno de los elementos más relevantes. El paro del 13 de octubre ocurrió en medio de reclamos similares y fue seguido por declaraciones del SNS favorables a retomar el diálogo. El nuevo paro del 4 de noviembre indica que, al menos desde la perspectiva del CMD, ese proceso no produjo una solución suficiente.
El gremio anunció además una marcha para el miércoles 11 de noviembre. La movilización partirá del Hospital Materno Infantil Nuestra Señora de la Altagracia y concluirá frente al Palacio Nacional. Peña Núñez la ha presentado como una protesta pacífica y ha invitado a otros trabajadores del sector salud a participar.
El anuncio de una marcha una semana después del paro crea un margen político para negociar. Si antes del 11 de noviembre se produce una reunión con capacidad de resolver puntos concretos, la intensidad del conflicto podría reducirse. Si no ocurre, el CMD ha advertido que las jornadas reivindicativas podrían continuar.
El costo para los pacientes está en los servicios diferibles
Aunque las emergencias y áreas críticas permanezcan abiertas, una paralización médica nacional tiene efectos acumulativos. Una consulta cancelada puede convertirse en semanas adicionales de espera; un procedimiento electivo reprogramado ocupa posteriormente otro espacio en la agenda; y los pacientes que no reciben información a tiempo pueden desplazarse innecesariamente.
Por eso la comunicación hospital por hospital es una parte esencial de la gestión de cualquier huelga sanitaria. El CMD tiene la responsabilidad de delimitar con precisión los servicios afectados y las autoridades deben informar qué capacidad de contingencia tendrá cada centro. Para el paciente, la discusión institucional importa, pero la pregunta inmediata sigue siendo si su consulta, estudio o procedimiento ocurrirá en la fecha prevista.
Qué debe ocurrir para evitar que el conflicto se repita
Las fuentes revisadas muestran que varios reclamos tienen responsables institucionales distintos. El incentivo por antigüedad implica decisiones presupuestarias y laborales; las guardias requieren validación y pago; las plazas médicas dependen de planificación de recursos humanos; las obras hospitalarias involucran infraestructura; y los desacuerdos con el Intrant requieren conciliación documental.
Una negociación que se limite a una sola institución difícilmente resolverá todo el paquete. El pedido del CMD de reunirse con el Poder Ejecutivo apunta precisamente a esa necesidad de coordinación. Al mismo tiempo, el gremio tendrá que presentar cada reclamo con cifras, documentos y prioridades verificables para que el diálogo pueda producir compromisos medibles.
La clave será separar lo cumplido de lo pendiente
El conflicto médico de noviembre tiene un elemento que ayuda a entenderlo mejor: no todo lo reclamado está en el mismo estado. El Gobierno puede exhibir el cumplimiento del aumento salarial general de 25 %, documentado en un acuerdo y completado según Presidencia en enero de 2026. El CMD, a su vez, mantiene reclamos específicos sobre antigüedad, guardias, plazas, infraestructura, normas y acuerdos con instituciones determinadas.
Separar esos componentes evita dos simplificaciones: afirmar que el Gobierno no ha cumplido nada o asumir que, porque completó el aumento salarial, ya no existen asuntos pendientes. La realidad que describen las fuentes es más compleja y exige revisar cada compromiso por separado.
Para los usuarios del sistema público, el resultado práctico se conocerá el miércoles. Si la paralización ocurre como fue convocada, los servicios críticos seguirán funcionando, pero parte de la atención programada podría verse afectada. Y si no aparece una salida antes del 11 de noviembre, el conflicto tendrá una nueva expresión en las calles con la marcha hacia el Palacio Nacional.
Fuentes verificadas
- Diario Libre — convocatoria del paro del 4 de noviembre y marcha del 11.
- Noticias SIN — servicios que continuarán y demandas del CMD.
- El Día — declaraciones de Luis Peña Núñez y contexto de la nueva protesta.
- El Nacional — convocatoria nacional y reclamos del gremio.
- Presidencia — culminación del aumento salarial de 25 % en enero de 2026.
- Presidencia — acuerdo Gobierno-CMD y calendario del aumento.
- Diario Libre — reclamos del paro anterior: antigüedad, guardias, plazas e infraestructura.
- Diario Libre — respuesta del Intrant al reclamo de RD$27 millones.
- Diario Libre — posición del SNS ante el paro anterior y continuidad de servicios.
- El Día — alcance del paro de octubre y servicios críticos preservados.
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