El Papa León XIV dijo el miércoles que los recientes conflictos en Oriente Medio habían puesto a prueba las relaciones entre judíos y cristianos, añadiendo que las diferentes opiniones sobre la violencia en curso habían tensado el diálogo, pero no lo habían roto.

En un nuevo decreto para conmemorar los últimos 60 años de esfuerzos de la Iglesia Católica en el diálogo interreligioso, el papa también reiteró las condenas de la Iglesia tanto al antisemitismo como a la islamofobia.

«Los conflictos que han estallado en Oriente Medio en los últimos años han … dejaron su huella en el diálogo judío-cristiano», decía el decreto, desarrollado por tres oficinas superiores del Vaticano y aprobado por León.

«Muchos canales de comunicación han sido forzados», afirmó. «No obstante, los pilares del diálogo entre creyentes, construidos a lo largo de 60 años de esfuerzo común, se han mantenido firmes. Sobre estos cimientos, es tanto posible como necesario continuar construyendo.»

El decreto, emitido para conmemorar el aniversario de un documento eclesiástico de 1965 al que se le atribuye haber mejorado siglos de acritud entre judíos y cristianos, no mencionaba ningún conflicto específico en Oriente Medio.

Leo, el primer papa nacido en Estados Unidos, ha criticado anteriormente la guerra de Irán, lo que ha provocado críticas del presidente Donald Trump en las redes sociales.

El decreto del miércoles describió la lucha contra el antisemitismo como una «lucha compartida» entre judíos y cristianos. También afirmó que las actitudes de islamofobia «no distinguen» entre los casos de violencia extremista y la vida cotidiana de los musulmanes en el mundo.