Aprender a diferenciar Estado y Gobierno es clave para entender la democracia dominicana. El Estado es la entidad permanente, soberana y suprema que representa a toda la nación: su territorio, su pueblo, sus instituciones fundamentales, su Constitución y su identidad histórica. No pertenece a nadie en particular, sino que existe por encima de cualquier administración.

El Gobierno, en cambio, es temporal: es el grupo de personas —elegidas o designadas— que, por un período determinado, ejerce el poder ejecutivo en nombre del Estado. Un partido político puede ganar elecciones y dirigir el Gobierno, pero jamás se convierte en dueño del Estado.

El Estado pertenece a todos los dominicanos, sin excepciones. Aunque el Gobierno de turno sea del partido que sea, sus decisiones deben servir al interés general y respetar los derechos de toda la ciudadanía, no solo de sus simpatizantes. Confundir ambas cosas lleva a abusos: creer que “el Estado es mío porque gané las elecciones” justifica el clientelismo, la corrupción y la exclusión. Recordar siempre que el Estado es patrimonio colectivo nos obliga a exigir transparencia, rendición de cuentas y respeto a las instituciones, más allá de colores partidarios. Solo así fortalecemos una democracia madura y verdaderamente de todos.