Estados Unidos. El Pentágono canceló abruptamente la rueda de prensa prevista para el martes, en la que participarían el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine. Esta medida coincidió con una importante escalada en la campaña militar estadounidense contra Irán.

La reunión informativa, que debía proporcionar información actualizada sobre las operaciones en curso , fue cancelada sin una explicación detallada, lo que suscitó de inmediato interrogantes sobre el momento y la intención.

Los funcionarios habían utilizado habitualmente estas comparecencias conjuntas para exponer los avances en la guerra y responder a los acontecimientos en el conflicto, que evolucionaba rápidamente.

La cancelación se produjo cuando las fuerzas estadounidenses lanzaron ataques a gran escala contra la isla de Kharg, un centro petrolero estratégico iraní responsable de la gran mayoría de las exportaciones de crudo del país.

Según los informes, decenas de ataques aéreos tuvieron como objetivo la infraestructura militar, las defensas antiaéreas y los almacenes de la isla, lo que subraya su importancia en la red económica y militar de Irán.

La escalada se produjo tras una severa advertencia del presidente Donald Trump, quien había fijado un plazo para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz.

En una declaración contundente, Trump advirtió que «toda una civilización morirá esta noche» si Teherán no cumplía, lo que indica la disposición de su administración a intensificar drásticamente el conflicto.

El contexto más amplio es la creciente guerra entre Estados Unidos e Irán, que comenzó a principios de este año con ataques coordinados destinados a desmantelar las capacidades de misiles, navales y nucleares de Irán.

Si bien Hegseth ha calificado públicamente la campaña como un éxito rotundo, algunos funcionarios advierten que Irán conserva una capacidad militar significativa y continúa oponiendo resistencia, incluyendo el derribo de aviones estadounidenses y el despliegue de drones y misiles.

Los analistas señalan que la cancelación repentina de la sesión informativa podría reflejar preocupaciones de seguridad operativa o intentos de ocultar el momento en que se llevarán a cabo las acciones militares.

Otros sugieren que esto pone de relieve la naturaleza cada vez más volátil del conflicto, a medida que Washington intenta equilibrar la comunicación pública con las operaciones de combate activas.

El Pentágono no ha anunciado cuándo Hegseth y Caine volverán a dirigirse a los medios de comunicación.