La juventud dominicana de hoy encuentra en Juan Pablo Duarte un referente eterno de compromiso patriótico y sacrificio desinteresado. El patricio, con su visión de una nación libre, soberana y justa, dedicó su juventud a educar, organizar y luchar por la independencia sin buscar honores personales. Su legado —basado en principios de educación, integridad y servicio al bien común— inspira a las nuevas generaciones a asumir con valentía la responsabilidad de construir un país mejor, honrando los ideales de libertad y unidad que él sembró.
En un contexto de desafíos actuales, el compromiso de la juventud con la República Dominicana se fortalece al mirar a Duarte no como figura del pasado, sino como mentor vivo. Su ejemplo nos llama a rechazar la apatía, a promover la educación cívica y a defender la soberanía con convicción y acción. Así, trabajando por y para la patria —como él enseñó—, los jóvenes dominicanos pueden transformar el presente y asegurar un futuro digno para las próximas generaciones. 🇩🇴
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